viernes, 2 de septiembre de 2011

La solución nunca puede ser esa

La fachada de la Casa Grande de todos los castillejanos, ha amanecido cubierta de manchas de pintura azul y de restos de -parece ser- huevo. Aunque todos los indicios apuntan a un sitio, servidor no tiene constancia de quien es, o quienes son, los autores de este deplorable hecho. De cualquier modo, es una canallada, una salvajada, una burrada, una idiotez y una muestra palpable de falta de madurez porque, incluso agotando todas las vías de diálogo, la solución a un conflicto no puede ser esta que, encima, a quien fastidia no es a la otra parte, si no a todos porque, la limpieza del Ayuntamiento me permito recordar, se realiza con cargo al erario público, o sea, con cargo al bolsillo de todo quisque.
No es nueva, en cualquier caso, esta forma de violencia.
En Castilleja de la Cuesta, se ha puesto de moda terminar con los problemas a base de atentados de este tipo. Ha pasado en la sede de I.U., en la barriada de Nueva Sevilla. Posteriormente, en la del P.S.O.E.. Previamente, en la del P.P. Y, en todos estos sitios, ha sido una forma de demostrar que, la razón, no se conquista ni a pedradas, ni a palos, ni a brochazos.
Condeno, firmemente, cualquier tipo de agresión física, verbal o material. Condeno la cobardía de los que lo han hecho y, porque no puede ser de otro modo, condeno a quienes pretenden conquistar la razón por la fuerza.