sábado, 3 de septiembre de 2011

Comiendo de la Diputación Provincial

Lo que opino de las Diputaciones Provinciales es público. Son órganos prescindibles cuya ausencia tampoco sería notada en exceso. Lo digo ahora, lo decía ayer y lo diré mañana. De mi parecer, fíjense, es un tal Alfredo Pérez Rubalcaba, no se si les suena. La diferencia fundamental, entre este humilde junta letras y, la corte de traga sables locales con carné socialista, es esa. Antes, cuando quien estaba allí de Diputada era una de los suyos, esto era buenísimo para nuestra Villa. Entonces daba igual que cobrase un pastón. Carmen Tovar era una de las mandamases provinciales y, para Castilleja de la Cuesta, era un honor y una suerte pues, en ese centro de poder, una de las nuestras iba a defender los intereses de la localidad. Ahora, como la Diputada se llama Juana Rodríguez Goncet y, el partido al que pertenece se llama P.P., esto mismo es una infamia. Ven como no exagero un ápice cuando los llamo hipócritas. Díganme si no, como puede denominarse este vaivén.
El sueldo de esta mujer ha sido publicitado hasta la exageración, ha sido objeto de controversia, ha sido motivo de crítica. Es, por otra parte, el mismo que cobran todos los demás tipos y tipas que se sientan allí. El mismo que cobra toda la bancada del P.S.O.E. sin que, a la ni-ni pandi, le parezca mal. Al menos, servidor, no los ha escuchado censurarlo.
Hoy, en exclusiva y para deleite del respetable, parafraseando al comunista engaña bobos, cuando hablaba de aquellas actas que iba a sacar a la luz (si la dirección provincial lo dejaba) les voy a dar en primicia, la morterada de la otra paisana que tenemos allí colocada.
¿Como? ¿No lo sabían? Sí, sí. Tenemos no una, si no dos políticas en la sede de la Avenida Menéndez Pelayo. Aparte de la líder de la agrupación de la gaviota, la grandísima Carmen Herrera Coronil también trabaja allí, como cargo de confianza. Lo de confianza es para no tomarlo muy en consideración. Si no, que le pregunten a la anterior cabeza de cartel de su marca electoral.
No me pregunten cuales han sido los méritos porque, si ha sido por su gestión en nuestro Ayuntamiento, quien la ha tenido que fichar ha sido José Feliciano. Esta señora era limpiadora, hasta que se arrimó donde había que arrimarse que, precisamente, no era al cubo ni a la fregona.
Según la resolución número 3520/2011 de fecha 12/08/2011, en la cual, se nombra diverso personal eventual, a esta fenómena se la hace Secretaria (una de las tres) adscrita a Presidencia. Y, según el punto F, de la propuesta de acuerdo que el área de Secretaría General hace, a esta profesional, se la retribuiría con 27.490,82 euros brutos anuales, pagaderos en catorce pagas, donde irían incluidos los conceptos de disponibilidad y complejidad técnica. Súmenle, claro está, 90 euros por Pleno, más 90 por Junta de gobierno (una por semana), más 60 por comisión y mesa de contratación a la que asista.
Un dinero curioso, ¿verdad?
Un jornal de tiempos de crisis, ¿a que sí?
De esto no se habla, claro está. De esto no interesa. Esto, como los ovnis, no existe.
Y todavía habrá quien diga que, el Partido Socialista Obrero Español, es el que mira por los currantes. ¡Tes que i ya! Como los susodichos no tengan el carné de militante en la boca, pueden pasar más hambre que un piojo en un espejo.